Longmont completó una evaluación del follaje aéreo de toda la ciudad para todos los terrenos anexionados y determinó que el follaje aéreo era del 12,7 % según las imágenes aéreas de 2020, lo que supone un crecimiento del 3,7 % con respecto a la evaluación de 2008. Los Servicios Forestales están adoptando el criterio de preservar el follaje aéreo actual mediante la plantación de árboles adaptados al clima futuro, el tratamiento de los fresnos para protegerlos del insecto invasor, el barrenador esmeralda del fresno, y la plantación de árboles únicamente en zonas irrigadas que favorezcan la salud y la supervivencia a largo plazo de los árboles. Sin embargo, los Servicios Forestales mantienen los árboles en menos del 5 % de la superficie total de Longmont, por lo que el aumento del follaje aéreo debe producirse en propiedades privadas. Los Servicios Forestales apoyan el crecimiento del follaje aéreo en propiedades privadas organizando la venta anual de árboles del Día del Árbol y subvencionando el costo de los árboles entre un 40 % y un 50 %. La planificación futura para la aplicación de esta medida requerirá el desarrollo de planes para la plantación estratégica de árboles en zonas de Longmont con poblaciones vulnerables al clima.
Desde que se desarrolló el Plan de Sustentabilidad en 2016, Longmont Forestry ha establecido con mayor certeza que los efectos combinados de un clima más cálido y seco y la presencia del insecto invasor barrenador esmeralda del fresno están provocando el deterioro y la muerte de los árboles establecidos, y dificultando el establecimiento de árboles recién plantados, lo que reduce el efecto del aumento del follaje aéreo en Longmont.
Teniendo esto en cuenta, Longmont Forestry trabaja para apoyar el follaje aéreo a través de:
El personal de la Ciudad analizó la cubierta arbórea utilizando los datos de 2020 y descubrió que la cubierta arbórea había aumentado hasta el 12,67 %.
El Plan de Acción contra el Calor de Longmont identificó la plantación adicional de árboles como un componente para mejorar la resiliencia de la comunidad ante el aumento de las temperaturas. Plantar y mantener árboles urbanos reduce el calor mediante la sombra y la evapotranspiración. El Plan de Acción contra el Calor identificó las zonas residenciales con dosel arbóreo bajo, las calles y los parques como lugares prioritarios para la plantación de árboles.
Beneficios: reduce la temperatura ambiente, mejora la calidad del aire, favorece la salud mental y mejora la biodiversidad.
Orientación práctica: priorizar las especies nativas y tolerantes a la sequía; planificar el mantenimiento y la protección a largo plazo.
Consideraciones especiales: riesgo de infestación de plagas, disponibilidad de agua, espacio para el crecimiento de las raíces.